En mi cabeza
hay una contradicción. Por un lado estoy deseando que llegue el frío para
disfrutar de platos de cuchara y asados, y por otro lado me niego a que se
termine el verano. Por eso ha sido un placer descubrir esta receta de mini
bombones helados de fresa y yogur que hoy os recomiendo y que es estupenda para
darse un caprichito fresco al terminar la comida a modo de refrescantes petit
fours.
Como su
preparación es rapidísima y sencilla, estoy seguro de que os animaréis a
prepararlos. Además, podéis hacerlos con fresas mientras se puedan seguir
encontrando, como con frambuesas, moras o cualquier otra fruta de temporada,
que siempre es la mejor opción.
Ingredientes
para 12 mini bombones helados
2 yogures
naturales azucarados, 6 fresas partidas por la mitad y más fresas para decorar
y acompañar
Cómo hacer
mini bombones helados de fresa y yogur
Cuando vi
esta idea en el Tumblr de Blonde Asian supe que antes o después iba a preparar
estas fresas heladas cubiertas de yogur, pero no sabía exactamente cómo hacerlo
ya que sólamente contaba con la foto y quería lograr un buen resultado. Tras
unas pruebas, creo que lo he conseguido así que a continuación os cuento cómo
preparar estos mini bombones para que estén en su punto tanto en su aspecto,
como a la hora de su degustación.
Comenzamos
volcando los yogures en un bol y los batimos hasta que estén realmente
cremosos. En una cubitera de hielo, preferiblemente con forma de semiesfera o
de corazón para que el resultado sea más bonito, llenamos los cubitos con el
yogur hasta unos tres cuartos de su capacidad. Metemos al congelador durante
una media hora para que la crema se empiece a endurecer.
Entre tanto,
limpiamos bien las fresas, y las cortamos por mitades, de forma que muestren su
peculiar dibujo que contrastará con la cobertura de yogur. Sacamos la cubitera
del congelador y con cuidado colocamos las medias fresas sobre cada porción de
yogur presionando en la fresa hasta que quede al ras, pero sin que llegue a
cubrirse con el yogur.
Una vez
tenemos todas en su sitio, cubrimos la cubitera con un plástico o film de
cocina para que las fresas no se quemen en el congelador por la acción del frío
y las dejamos unas doce horas. Ya las tenemos listas para cuando las queramos
disfrutar.
Tiempo de
elaboración | 10 minutos más el refrigerado
Dificultad |
Muy fácil
Degustación
Estos mini
bombones helados de fresa y yogur resultan estupendos tras el café de
sobremesa, pues su sabor dulce y ácido y su acción refrescante son muy
agradecidos. Para que estén en su punto, debéis sacarlos unos cinco minutos
antes de consumirlos, para que no estén duros ni tampoco se derritan. ¿A quién
le apetece uno?

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